Los contratiempos no permiten continuar la progresión de Pepe en Spa

El piloto español acaba la séptima prueba de la temporada con un desafortunado desenlace en el que varios contratiempos no le han permitido aprovechar la progresión y ritmo mostrados hasta el momento.

Martí se lleva otro fin de semana de aprendizaje sin resultados, pero con ganas de llegar a Zandvoort para seguir luchando por los primeros puntos en la Fórmula 3. “Ha sido un fin de semana muy desafortunado. No hemos podido aprovechar el buen ritmo que teníamos, realmente la suerte no ha estado de nuestro lado. Espero que en Zandvoort pueda cambiar la cara de la moneda”.




El Circuito de Spa-Francorchamps ha acogido la séptima prueba de la temporada 2022 de Fórmula 3, como siempre junto al escenario de la F1. Pepe Martí no ha podido disfrutar de uno de sus circuitos favoritos como esperaba, tras sufrir varios contratiempos ajenos al piloto que no le han permitido seguir con su progresión.

El fin de semana arrancaba con buenas sensaciones tras un primer entrenamiento libre en el que mostró un buen rendimiento, terminando con el cuarto mejor registro de la tabla. Después, en el clasificatorio, una bandera amarilla frenó su trabajo y no pudo culminar un buen resultado, situándose en la décimo séptima posición de parrilla para ambas carreras.

“En la qualy del viernes tuvimos una bandera amarilla en el último giro, justo cuando se estaba secando la pista y había mejorado mucho sus condiciones. En ese momento estábamos mejorando, íbamos a por una buena vuelta y era mi última oportunidad. En la primera curva salió la bandera amarilla y eso me hizo perder la concentración y terminar en el décimo séptimo lugar", cuenta el mismo Martí.

En la primera carrera del fin de semana, el piloto de Campos Racing, equipo apoyado por Movento, realizó un buen arranque y fue directo a luchar por los puntos. Una salida de pista dañó su monoplaza y se quedó sin opciones.

“En la primera manga, partiendo desde la 17ª plaza, fuimos capaces de ir adelante hasta el punto de llegar a colocarme 11º. Desgraciadamente, me adelantaron dos coches en la subida de la recta y en la misma chicane me salí en paralelo detrás de otro piloto. Él perdió un poco el control del coche y se fue de largo por la grava y con el aire sucio no fui capaz de mantener el control de mi monoplaza. Me salí de pista, se rompió el radiador de agua y además se pinchó el neumático delantero derecho. Tuvimos que retirar el coche”, explica el joven piloto.

“En la segunda, más de lo mismo, tuvimos un poco de mala suerte. Hicimos una buena salida desde la 17ª posición y llegué a situarme 12º e incluso 11º, empleando un buen ritmo. En la salida, adelantamos a varios pilotos, pero después nos dimos cuenta de que el DRS no nos funcionaba. Además, sufrí un toque con otro participante que hizo un movimiento bastante extraño; aguantó el exterior en una curva que no me lo esperaba y cuando me di cuenta nos estábamos tocando. El coche sufrió varios daños y eso nos hizo perder mucho el ritmo. En general ha sido un fin de semana muy desafortunado, no hemos podido aprovechar el buen ritmo que teníamos, realmente la suerte no ha estado de nuestro lado. Espero que en Zandvoort pueda cambiar la cara de la moneda”, zanja Martí.

El próximo fin de semana, Pepe Martí y Campos Racing tendrán una nueva oportunidad en el trazado de Zandvoort, donde podrán seguir trabajando y buscar el resultado tan esperado. Esta será la penúltima prueba de la temporada antes de llegar al asalto final en Monza.